El viernes 3 de diciembre celebramos la ceremonia de graduación de nuestros egresados del nivel medio.
Ese día, directivos, docentes, estudiantes y familias pudimos reunirnos en el patio descubierto del colegio para despedirnos unos de otros, celebrar misa y conocer los nombres de aquellos alumnos que se destacaron por su desempeño académico y personal.
Gracias a que los protocolos vigentes lo permiten, tuvimos nuestra fiesta, que demarca el final del recorrido de quienes cursaron el nivel medio en CSA. Con mucha emoción, pudimos compartir los nombres de los estudiantes que lograron los promedios de calificaciones más altos: Florencia Glenny, Lucía Lambardi y Constanza González Sisto. También pudimos conocer los nombres de los chicos que recibieron el premio al mejor compañero, ellos son: Oliver Victoria y Constanza González Sisto. Mención especial y felicitaciones por partida doble para Constanza, que se llevó a casa el Agustino de Oro, galardón que premia no solamente el esfuerzo académico, sino también el trabajo en comunidad y el reflejo de los valores agustinos, motor que nos mueve día a día.
Como siempre, la celebración contó con diferentes palabras de personas muy queridas por los chicos y que ellos mismos eligen especialmente para participar de su despedida (entre ellos, familias, directivos, alumnos y docentes). Y, por supuesto, después del atardecer, también pudimos compartir un ágape y levantar las copas para brindar por los protagonistas de esa noche en el patio del colegio.
Sin lugar a dudas, el acto de egresados de este año fue muy particular, después de haber transitado un 2020 que nos forzó a reconfigurar casi todas nuestras prácticas escolares y nuestros rituales, y luego de un ciclo 2021 que no nos dio respiro, pero que nos ofreció la posibilidad de aprender, de crecer y de repensar de qué modo seguir recorriendo el camino junto a nuestros estudiantes. El rector, Adrián Mendonça, así lo señaló en su discurso de despedida:
En ese texto, además, Adrián hizo mención al contexto actual, en el que se expresan fuertes desigualdades sociales y en el que muchos argentinos sufren vulnerabilidades, y también recordó el desafío que los egresados tendrán por delante, como cristianos y como agustinos:
Los despedimos, egresados de CSA, se van de nuestro colegio con su diploma, su medalla y una gran responsabilidad por delante. Esperamos que siempre lleven el espíritu agustino con ustedes, que sean generosos con el prójimo y que estén dispuestos a buscar los mejores caminos para seguir creciendo profesional y, sobre todo, interiormente. Que así sea.
Gracias a que los protocolos vigentes lo permiten, tuvimos nuestra fiesta, que demarca el final del recorrido de quienes cursaron el nivel medio en CSA. Con mucha emoción, pudimos compartir los nombres de los estudiantes que lograron los promedios de calificaciones más altos: Florencia Glenny, Lucía Lambardi y Constanza González Sisto. También pudimos conocer los nombres de los chicos que recibieron el premio al mejor compañero, ellos son: Oliver Victoria y Constanza González Sisto. Mención especial y felicitaciones por partida doble para Constanza, que se llevó a casa el Agustino de Oro, galardón que premia no solamente el esfuerzo académico, sino también el trabajo en comunidad y el reflejo de los valores agustinos, motor que nos mueve día a día.
Como siempre, la celebración contó con diferentes palabras de personas muy queridas por los chicos y que ellos mismos eligen especialmente para participar de su despedida (entre ellos, familias, directivos, alumnos y docentes). Y, por supuesto, después del atardecer, también pudimos compartir un ágape y levantar las copas para brindar por los protagonistas de esa noche en el patio del colegio.
Sin lugar a dudas, el acto de egresados de este año fue muy particular, después de haber transitado un 2020 que nos forzó a reconfigurar casi todas nuestras prácticas escolares y nuestros rituales, y luego de un ciclo 2021 que no nos dio respiro, pero que nos ofreció la posibilidad de aprender, de crecer y de repensar de qué modo seguir recorriendo el camino junto a nuestros estudiantes. El rector, Adrián Mendonça, así lo señaló en su discurso de despedida:
Es también un día muy importante para nuestro colegio: en cada graduación volcamos a la sociedad una parte muy importante del resultado de nuestro trabajo (propio y de ustedes): Hoy egresa una nueva generación de nuestros estudiantes y así, año tras año, renovamos nuestro compromiso de contribuir a la formación de las nuevas generaciones que nuestro país necesita.
Son tiempos durante los cuales nuestra sociedad debe recuperarse y reconstruirse, y de nuestras actitudes dependerá el modo en que recreemos esta Argentina por venir. Quizá, recordar la base sobre la que caminamos sea también una forma de empatía necesaria en tanto fieles cristianos. Éste es el trazo grueso del mundo que nos espera; a este mundo lleno de oportunidades y desafíos que muchas veces parece lejano, contribuimos desde el colegio con un optimismo constructivo, a veces por demás; tanto desde nuestras propuestas como en la educación integral de ustedes, buscamos que estén preparados para destacarse en el camino de la vida que elijan y -por encima de todo- que Dios les regala. Deseamos que sean dignos de ese regalo y de todo lo que recibieron.
Los despedimos, egresados de CSA, se van de nuestro colegio con su diploma, su medalla y una gran responsabilidad por delante. Esperamos que siempre lleven el espíritu agustino con ustedes, que sean generosos con el prójimo y que estén dispuestos a buscar los mejores caminos para seguir creciendo profesional y, sobre todo, interiormente. Que así sea.