El pasado viernes 11 de febrero, a escasos días de haber comenzado la vorágine del ciclo lectivo pero en los umbrales del inicio de las clases, los profesores de los tres niveles del Colegio fuimos partícipes de una experiencia cuyas huellas marcarán nuestros pasos como comunidad. La invitación llegó a nuestros correos electrónicos el mismo día en el que nos reincorporamos: el equipo de Pastoral nos prometía un encuentro “para dejarnos sorprender y disfrutar de un hermoso día”. “Tu experiencia inspira”, decía también ese correo. Claramente, como toda nueva propuesta, la novedad genera curiosidad y la curiosidad, a su vez, expectativa. ¿Qué íbamos a hacer en una convivencia de profesores y para profesores? Anunciemos rápidamente la conclusión: la jornada en el campo de Pilar ha sido de lo más enriquecedora. A lo largo del día, hemos sido a la vez protagonistas y agasajados. Las diversas dinámicas grupales e individuales que los profes...