El proyecto EMPRENDER ya tiene tradición en nuestro colegio. Este año, a pesar de los desafíos que nos plantea el contexto general de pandemia, y con un equipo de docentes integrado por Guillermo Vissani, María Eugenia Pereyra y Martín Dipierro, volvemos a convocar a los chicos para que se animen a ser protagonistas de un proceso de creación colectiva. Así, ellos desarrollan sus propias ideas productivas que buscan satisfacer distintas necesidades actuales. Veamos en qué consiste el trabajo de nuestros alumnos y qué ideas se encendieron este año.
A lo largo del 2021 planteamos un trabajo grupal, como siempre lo hacemos en este proyecto. Por distintas razones vinculadas con las características de la organización del ciclo lectivo, propusimos tres grandes grupos de trabajo. Por un lado, las tres comisiones de 1.º año; en segundo lugar, los tres cursos de 2.º año; por último, todos los cursos de 3.º, 4.º y 5.º año, que trabajarán juntos según los proyectos en los que cada alumno haya elegido participar.
Ahora bien, ¿cómo se da el trabajo día a día? Con los chicos de 1.º año, nos reunimos en clases sincrónicas cada quince días en horarios rotativos y trabajamos conceptos teóricos, sobre todo aquello que implica ser un emprendedor, cuáles son las características distintivas, qué es emprender, entre muchos otros. Además, durante nuestros encuentros estamos analizando actitudes y emprendimientos ajenos en función de aquellos primeros conceptos. Otros de los temas que entran en juego y que reconstruimos a partir del estudio de casos reales en esta instancia son: creatividad, recursos, compromiso, visión a largo plazo y visión de oportunidad.
Por su parte, el trabajo con 2.º año se da una vez por mes, y las actividades asincrónicas son más frecuentes que con los grupos que componen 1.º año. Las actividades que realizamos con estos grupos son similares, pero también hay una particularidad: la diferenciación entre bienes y servicios.
Por último, con los cursos que componen 3.º, 4.º y 5.º año, agrupamos a los chicos según diferentes problemáticas que ellos mismos eligen, tal como lo hicimos en ediciones anteriores del proyecto.
La primera tarea que hicieron los alumnos tuvo que ver con generar un documento en el que presentaron un emprendimiento que ellos habían ideado a posibles inversores o patrocinadores, tratando de convencerlos sobre el potencial de sus propuestas. Entre otros, ellos tuvieron que generar el proyecto, dar cuenta de sus fortalezas y hacer un análisis del capital que necesitarían para poner la idea en marcha.
Algunas de las ideas sobre las que están trabajando los cursos superiores son: una revista digital orientada al público adolescente; una tarjeta virtual para alumnos que permita marcar la asistencia, ingresar al comedor y concentrar información del alumno -con la intención de reducir los objetos con los que entramos en contacto a partir del contexto de pandemia-; un proyecto de minería de monedas virtuales; una lavadora inteligente de peceras.
Como en años anteriores, nos encanta llevar adelante esta actividad, que pone el acento en la creatividad de nuestros alumnos, que fomenta su autonomía y que los convoca a ser creadores de proyectos viables y que generen impacto en el mundo que nos toca vivir.