Nora Brussolo: “A mí me encanta trabajar con adolescentes”
Con la experiencia y el compromiso que se requieren para ocupar un cargo directivo, pero también con calidez y amorosidad, en esta charla Nora habla de su trayectoria de 30 años en el CSA y de su nuevo rol como Directora de Estudios del nivel medio. Además, nos cuenta cómo prepara a su equipo para un ciclo lectivo 2021 que anticipa incertidumbres, pero que ella espera con entusiasmo y con un sentido de la vocación fuera de discusión.
Flavia Mameli
FM: - Nora, ¿cómo empieza tu historia en el colegio?
Nora: Yo comencé en el colegio en el año 1990. En ese momento daba clases en 4.° grado de primaria, y todavía estaba cursando el Profesorado. Luego trabajé en otros grados, en 6.° y 7.°. Recuerdo a muchos alumnos que tuve y que hoy son compañeros de trabajo, Majo Belgrano fue alumna mía, y también Santi Bello, Martina Etchegaray, Maggie Aguirre, Rocío García Fernández…
Es muy loco que pase eso, pero está bueno. Más tarde, el colegio decidió incorporar los exámenes internacionales. Se empezó a tomar el PET (Preliminary English Test), que los chicos rendían en 1.° año de secundaria. Entonces hubo que armar grupos más chicos de alumnos para las clases y eso lógicamente requería más personal. Yo tomé algunos de esos cursos de 1.° año, y luego de 2.°. Paralelamente seguía trabajando en primaria. A todo esto, yo en esos años me casé y en 1996 nació mi primer hijo, Joaquín. En ese momento no contaba con ayuda en Buenos Aires para la crianza, entonces tuve que tomar una decisión, ya no podía trabajar tantas horas y decidí conservar el trabajo en secundaria. Más tarde nació Iara y, a medida que ellos fueron creciendo, pude ir tomando más responsabilidades. Imaginate que en 30 años hubo muchas modificaciones y muchos lugares que cubrir.
FM: -También ocupaste el rol de Coordinadora...
Nora: -Este año se abrió la convocatoria para la Dirección de Estudios. Me presenté porque me sentía en condiciones para poder asumir ese puesto. A mí me gusta el trabajo con el adolescente. Esta posibilidad me iba a permitir volver a focalizar en el nivel medio. Los desafíos eran muchos porque asumir este cargo implicaba cambiar el rol totalmente, salir de la especificidad del Inglés. Imaginate que tengo que aprender la didáctica de todas las demás áreas. Cada materia tiene su especificidad. Y otro cambio grande es que ahora sí salgo del aula. Estoy dando mis últimas clases y tengo una sensación rara. Pero a la vez está bueno porque los cambios te dan motivaciones nuevas. A veces una se estanca en un lugar… Pero bueno, como yo digo, hay momentos distintos en la vida. Cuando mis hijos eran chicos yo reduje las horas de trabajo, y a medida que ellos fueron creciendo yo volví a darle más impulso a mi carrera, a darle otra dedicación.
FM: -Tal vez esta posibilidad llega en el momento justo. La demanda que plantean tus hijos -que ya son más grandes- es diferente y te permite compatibilizar los roles…
Nora: -Totalmente. Mis dos hijos ahora están en la universidad, trabajando, ya no hay una dependencia como sucede cuando hay chicos más pequeños. En todo caso ahora nos apoyamos unos a otros...
FM: -¿Cómo será estar a la cabeza de la Dirección de Estudios en un escenario de pandemia tan cambiante y tan complejo?
Nora: -Es muy incierto todo. Creo que este año fuimos aprendiendo a trabajar en este contexto. La primera parte fue muy difícil porque no terminábamos de entender cómo avanzar. Lo que pasa es que nuestro trabajo tiene una organización bastante rígida en el sentido del calendario que nos rige. Es una tarea muy intensa desde febrero hasta diciembre. Hay una serie de cuestiones que tienen que cumplirse en determinado tiempo. Por ejemplo, cierra el trimestre y una tiene que cerrar notas. No podés decidir dejarlo para la semana que viene. Nosotros llegamos a fin de año y tenemos que definir las situaciones de los chicos y cerrar un ciclo. Entonces, ese ritmo requiere que una vaya avanzando ciertamente organizada. Otras profesiones te dan un margen de flexibilidad que nosotros no tenemos. Además de eso, este año estuvimos esperando las directivas que bajaba Supervisión, y muchas otras reestructuraciones que hicieron que toda la primera parte del 2020 fuera un gran desafío. Después, creo que nos fuimos acostumbrando y acomodando mejor. Ahora, mientras estamos en medio del cierre de este ciclo, también estamos pensando en cómo planificar el 2021. Lo estamos haciendo a partir de un montón de escenarios posibles porque no tenemos certeza de cuál va a ser el panorama. Una tiene que hablar con los docentes, y también tenés que definir cuestiones en las reuniones de conducción, y tenés que pensar cuánto tendremos de presencialidad y de virtualidad. Todavía no lo sabemos, pero en función de esas variables hay que armar todos los escenarios posibles.
FM: -Qué difícil… Además en CSA hay una matrícula muy numerosa.
Nora: -Es muy difícil porque cada escenario tiene una especificidad y una particularidad. Nuestro colegio es muy grande. Si una mira las instalaciones pensás: mirá qué grande… Pero también hay mucha gente que integra este edificio. Entonces, parecería que los espacios alcanzan para todos, pero bajo tanto protocolo y tanto cuidado que hay que tener, hay que ver cómo se organiza. Lo bueno es que tenemos varios patios descubiertos, tenemos espacios. Pero además se plantean otros desafíos. Por ejemplo, si bien en los encuentros presenciales que se pensaron para el final de 2020 se hizo hincapié en la convivencia y en la revinculación, queremos que en los momentos de presencialidad futuros también haya un trabajo a nivel académico. Esta última parte del año y ya sobre el cierre, teniendo en cuenta que los chicos no se habían vinculado, se utilizaron estos encuentros presenciales para revincular, para darle un cierre a los chicos que estaban en cada ciclo. Pero a futuro eso va a ser diferente. Ahora tenemos el desafío de definir cómo aprovechar al máximo la presencialidad, teniendo en cuenta que muy posiblemente no vaya a ser completa.
Flavia: -Y de cara a ese escenario, ¿cuáles son las habilidades y capacidades que tendrá que fortalecer el equipo que te toca coordinar?
Nora: -Yo creo que hay que trabajar mucho con nuevos modos de hacer, nuevas formas de enseñar. Ya empezamos a hacerlo a través de aulas invertidas. Es decir, no usar la clase solamente para la explicación, sino aprovechar el tiempo para la puesta en acción, para poner en práctica esas cuestiones que se vieron en una instancia previa y teórica. Creo que hay que aprovechar al máximo eso. Porque en ese momento de práctica salen a la luz cuáles son las dificultades y las cuestiones que hay que reforzar o los conceptos que no se están interpretando. Entonces, el valor de la tarea docente surge cuando escuchamos por dónde está pasando el pensamiento, el trabajo y la elaboración que cada alumno hizo para llegar a un resultado. No alcanza con decir si el resultado es correcto o incorrecto, hay que ver el recorrido que se hizo. Creo que los encuentros presenciales tienen que ir por ese lado.
FM: -Seguramente el vínculo que vas a tener con los chicos el año próximo va a ser muy rico porque ellos te conocen y te han tenido como profesora…
Nora: -Sí, ellos me conocen y sus familias también.
FM: -Y algo similar va a pasar con el equipo de conducción que te toca integrar. Hay una familiaridad desde hace mucho tiempo.
Nora: -Sí, es un equipo nuevo pero con integrantes que se conocen mucho. Arrancás desde otro punto. Ya conocemos nuestras capacidades, las virtudes y los defectos de cada uno, y sabemos cómo ir construyendo. Hay mucho camino recorrido en cuanto a lo que tiene que ver con el conocimiento interpersonal. Ya está allanado. Además, a mí me parece muy interesante que se vayan cubriendo estos lugares de ascenso en la carrera laboral con personas que conocen el colegio, porque ahí hay un plus que es, justamente, ese conocimiento, esa cercanía. Entonces, todos los años que estuvimos trabajando en CSA me parece que también pesan a la hora de ocupar un cargo directivo. Ya conocés e hiciste propios cuáles son los ideales del colegio, los valores, cuál es la comunidad que compone ese colegio, que por supuesto también tiene que ver con el barrio en el que está ubicado.
FM: -Además de lo académico y lo directivo, también hay un trabajo fuerte en el nivel medio con otro tipo de actividades extracurriculares.
Nora: -Sí, claro. En ese sentido también hay un trabajo importante que seguir realizando. Así como dos años atrás viajamos con un grupo de alumnos que habían participado del modelo ONU y con Guillermo Vissani a Nueva York. O los viajes de misión, que cada año organiza el equipo de Pastoral. Hay mucho por hacer y hay muchas ganas. A mí ahora me toca escuchar todos esos proyectos que este año quedaron relegados a un segundo plano. Entonces escucho a muchos integrantes de secundaria que me cuentan todo lo que tienen pensado hacer. Me pasa que un montón de actividades que una antes las veía hechas, ahora me toca verlas desde la cocina, donde surgen y maduran muchos de esos proyectos, hay que ir organizando y coordinando las diferentes acciones. Por ejemplo, ahora nos toca organizar todas las instancias propias de un cierre de año. Cuántas cosas hay en el detrás de escena… Eso también es parte del nuevo rol que hoy me toca ocupar.
FM: -Hay mucho por hacer, te noto muy entusiasmada…
Nora: A mí me gusta tomar una responsabilidad y estar al cien por ciento. A lo mejor a la noche llego muy cansada, pero siempre le pongo pilas y voy para adelante. A veces quedan cuestiones personales en un segundo plano, pero yo soy así, le pongo todo. Así lo hice también cuando coordiné el grupo de Inglés, y el resultado es siempre positivo, quedan lindos vínculos y lindos recuerdos. Ayer me decían las chicas del departamento: te vamos a extrañar. Y sí, yo a ellas también las voy a extrañar.
FM: Nora, estás hace 30 años en CSA, el lugar que elegiste para desarrollar tu carrera. ¿Qué significa para vos el colegio?
Nora: -El San Agustín representa una gran parte de mi vida. Acá compartí con compañeros y con directivos un montón de vivencias y de aprendizajes. La verdad es que yo lo siento como algo muy importante. Lo llevo conmigo a todos lados. De a poco fui creciendo, tomando horas, mi vida fue compartida con las personas que integraron el CSA. Y en cuanto a la secundaria, es un espacio en el que me siento muy cómoda. Desde ese nivel siempre logré los movimientos y desafíos que yo quería ir asumiendo. Creo que allí puedo desarrollar mi modo de hacer las cosas y de la manera en que creo que se puede avanzar mejor. Así que me siento muy cómoda. A mí me encanta trabajar con los adolescentes. Me encanta ver ese pasaje que se da desde que los vemos en 1.° año hasta que llegan a 5.°. En secundaria se da una transformación grande, ellos adoptan una postura determinada ante la vida. En primaria se ven otras cosas, otros cambios. Pero en secundaria los chicos cambian muchísimo, desarrollan su personalidad, deciden sus elecciones, y a mí me encanta ver ese proceso. Me gusta trabajar con ellos para ayudarlos a crecer en esa etapa.




